Buscar
  • República en Marcha

Indice de Competitividad


Imagen Referencial

El año 2018 celebrábamos en esta fecha el alza en los índices de competitividad que año a año elabora el Foro Económico Mundial, que nos situaba en el lugar 35 y como líderes en esta materia en América Latina, cuyo informe valoraba entre otras cosas las asertivas políticas de Chile para estimular el crecimiento, la inversión y la competitividad, como por ejemplo, la integración del sistema tributario, visto con buenos ojos por el organismo, advertía eso sí el informe, riesgos en el mediano y largo plazo de no abordar en serio políticas que estimularan la diversificación de la matriz, la incorporación de valor y la innovación y desarrollo.

Hoy nos encontramos en el año 2019 con una baja significativa, aun que manteniendo un sitial de liderazgo en América Latina, que nos coloca en el lugar 47 y que pese a no ser un mal resultado constituye una señal de alerta, frente a la que lo esperable, más que buscar responsables o endilgar recíprocamente entre los distintos sectores políticos eventuales responsabilidades, reconocer que Chile se ha puesto recientemente de pie, que recuperó la confianza, la inversión y la voluntad de crecer.

Sin embargo, resulta de carácter fundamental relevar el discurso de Swet en el sentido que es prioritario, 1) ir avanzando en afirmar las plenas certezas jurídicas para estimular la inversión evitando ruidos; 2) Pensar un sistema educacional que se adecue a los desafíos que impone la cuarta revolución industrial, estimulando el desarrollo de habilidades y la formación continua y permanente, con capacitación que vaya acompañando la vida laboral para abordar los impactos de la inteligencia artificial, la robótica y el teletrabajo, por citar algunas de las tecnologías con mayor impacto; 3 ) una debida modernización del sistema laboral, que incorpore mayor flexibilidad y que se adecue a las nuevas formas de trabajo; 4) comenzar a reforzar la inversión en Ciencia y Tecnología I+D+i, desde nuestro actual 0,34% para avanzar por lo menos al 2,4% con inversión con estímulos públicos y privados. Pero además, reforzar la construcción de capital social para la innovación, lo que requiere de alianzas público privadas que incorporen a la academia, para poder aumentar la proporción de investigadores en relación al promedio OCDE de países de altos ingresos de más de 1300 por millón de ciudadanos en relación a los 522 de Chile por millón y fortalecer los esfuerzos descentralizadores que estimulen la inversión, el emprendimiento, la diversificación de la matriz, la incorporación de valor y la innovación en el territorio, dotándolos de la debida autonomía, fiscal, política y administrativa que permitan a cada región estimular su máximo potencial de desarrollo productivo, logístico y exportador.

La inclusión social, el combate a la pobreza, la reducción de las desigualdades arbitrarias como la territorial, la reducción de las brechas de vulnerabilidad en la pobreza multidimensional o la clase media más precarizada, el abordaje de materias urgentes como previsión y salud, el fortalecimiento de la democracia, el combate a la corrupción, reformas como las descentralizadoras o las de modernización del Estado y las que mejoren la calidad de la política, devolviéndole credibilidad, dignidad, prestancia, legitimidad y representatividad, van en la línea correcta, para pensar en la competitividad como factor primordial del desarrollo a largo plazo.

Augusto Parra Ahumada

Presidente Fundación República en Marcha

13 vistas

© 2020 Fundación República en Marcha | www.republicaenmarcha.cl | contacto@republicaenmarcha.cl

  • Facebook - círculo blanco
  • Twitter - círculo blanco
  • YouTube - círculo blanco